"RESUCITAR"

A veces, no es necesario morir para estar verdaderamente cerca de estar muerto o muerta en más de un sentido; hay dinámicas, sentimientos e impulsos que nos pueden hacer morir o que minan nuestro ánimo o nuestro espíritu hasta el punto de tener la tentación de tirar la toalla, de rendirnos (seguramente con sobrados motivos para ello). 

El sinsentido, la apatía, indiferencia, injusticia, intolerancia, ingratitud, lesionar la dignidad, el deshonor, la mentira, cobardía, silencios cómplices, pasividad agresiva o actitudes violentas, y un largo etcétera... son acciones, sentimientos y actitudes que pueden conducir a toda persona a una "muerte" espiritual, existencial, personal o psicológica, social o laboral. 

Por el contrario, encontrar el sentido último de nuestra vida o vocación, tener claras nuestras prioridades personales, conocer nuestras posibilidades, intentar mejorar en aquellos aspectos que nos resultan difíciles, caminar hacia nuestros sueños; reír, amar, dejarse cuidar, dar gracias por los regalos que la vida nos ofrece, tener la suerte de hacer nuevos amigos, trabajar con excelentes personas, depositar nuestra confianza en Dios y en todos aquellas personas o circunstancias que sean sus instrumentos; todo ello, nos puede ayudar a revivir o resucitar. 

Pueden ocurrir dos cosas: dejarnos morir o resucitar. En este tiempo, en Pascua, los cristianos hablamos de Vida y Esperanza, de cuanto podemos hacer por nosotros mismos o ayudar a los demás para que sean más felices. Ánimo y a "resucitar".



REENCUENTROS

El día que menos lo esperas, la vida te puede regalar un reencuentro. Pero si experimentas la oportunidad de vivir muchos en poco tiempo, podrás aprender, valorar y agradecer lo valiosos que verdaderamente son estos reencuentros. Lo mucho que te ayudan a seguir adelante con esperanza, alegría y positividad. 

El reencuentro con un familiar que necesita tu ayuda. Con amigos que nunca dejaron de serlo pese a la distancia. Con personas que te enseñaron sobre la vida. Reencuentros con anteriores compañeros de trabajo a quienes te sigue uniendo algo especial. Cada reencuentro con quien nos ama, que nos hace contar los días, las horas... que nos ilusiona y ensancha el alma. Reencuentros que nos hacen valorar mucho más cada momento que estamos juntos.

Gracias a los reencuentros, podemos volver a compartir nuestra vida con alguien o con muchos, sea un instante, un día, un mes o toda una vida. Ojalá al recordar tu último reencuentro, se siga dibujando una enorme sonrisa en tu corazón. 




MISIÓN

Según wikipedia, la palabra «misión» se habría originado en la década de 1590, cuando la Compañía de Jesús envió a algunos de sus miembros al extranjero, ya que la vocación de la orden era «servir a Cristo en misión universal». Concretamente, entre 1581 y 1592, salieron de Lisboa 54 jesuitas con rumbo a la India, para seguir los pasos de Francisco Javier. La palabra se popularizó a partir de la traducción latina del pasaje bíblico en el que Cristo envía a sus discípulos a predicar en su nombre.

Pero este sentido misionero puede vivirse también en nuestro día a día, sin necesidad de ir a otros países. Pues conserva este mismo espíritu misionero quien regala su tiempo en bien de los demás, quien da de lo suyo a quien lo necesita, quien transmite cuáles son los valores de Jesús...etc. 

Toda misión o vocación de anuncio del Evangelio tiene su origen en el sentido misionero que Jesús dio a su vida, anunciando el Reino de Dios; y de que hubo personas que lo apoyaron en esta tarea, tal y como recuerdan estas palabras del Papa Francisco:

"Nosotros, los cristianos de hoy en día, tenemos la alegría de anunciar y de dar testimonio de nuestra fe, porque existió ese primer anuncio, porque existieron esos hombres humildes y valientes que respondieron generosamente a la llamada de Jesús. En las orillas del lago, en una tierra impensable, nació la primera comunidad de discípulos de Cristo. Que la conciencia de estos inicios inspire en nosotros el deseo de llevar la palabra, el amor y la ternura de Jesús a cada contexto, incluso a aquel más impermeable y resistente. Todos los espacios del vivir humano son terreno en el que arrojar las semillas del Evangelio, para que dé frutos de salvación".

Por ello, estemos donde estemos, sintámonos misioneros y misioneras de Fe, de Esperanza y de Amor. 


UN GRAN EQUIPO


https://www.youtube.com/watch?v=P9V8n7n3KZU

Esta reflexión subraya lo importante que es tu equipo o "los tuyos" para "remontar" ante las dificultades.  

En el vídeo se da un gran protagonismo a la familia. Aunque en este "equipo" todos podemos incluir a personas que de una forma u otra, están ahí cuando las necesitamos.

Os invito a reflexionar sobre los valores y anti-valores que se reflejan en esta historia:

Valores: Perseverancia en la búsqueda, sentido de familia, dignidad, expresar la necesidad de ayuda, esperanza. 
Anti-valores: Avergonzarse, prejuzgar, insolidaridad, infravalorar el verdadero sentido de la familia.